Destino Borkum. Parte IV.

El miércoles día 11 llega el momento de la verdad. El briefing es a las 9h. Eso significa que si quiero rodar antes para testear las condiciones, tengo que estar en la playa mínimo a las 8:30h. Para ello habría que salir del camping a las 8h, y levantarnos a las 6:30h! Eso es mas temprano que cuando voy a trabajar! Que locura madrugar en vacaciones!😀

El cielo amanece con la gama entera de grises. Tenemos viento moderado, en torno a los 20 nudos, pero las previsiones no son nada halagüeñas. La playa está encharcada y no tiene buena pinta, pero al menos aparentemente está practicable.

Me ponen en el box con los franceses que son el ciento y la madre. Son superorganizados, se compenetran de lujo, pero tienen un box la mar de concurrido. Siempre están probando y ajustando cometas en estático, y cambiando líneas una y otra vez. Viene a saludar Olivier Cannic, uno de los jurados de Francia, me confirma que estoy con los franceses. Segundos después aparece Martin Grab, jurado de Alemania, me dice que los franceses son muchos, y que es mejor que me ponga con los checos, el suizo y los daneses.

Nos colocamos con los equipos de la República Checa, Suiza y Dinamarca. A los checos les conocemos desde el Mundial 2006, y ya hemos compartido box en otros campeonatos. El equipo suizo también es individual, lo forma Pietro Casalino. Pietro es un tio muy majete, habla varios idiomas, entre ellos italiano, así que le entendemos un poco mejor que al resto. Y por último están los daneses, Klaus Neergard con el que coincidimos en el pasado Mundial, y mi compañero en las 24h de SPO 2011 Jasper Petersen que también es mas majo que las patatas.

Inexplicablemente en el briefing de las 9h faltan varios pilotos. La organización está que trina. Esta falta supondría su descalificación inmediata para todo el Europeo… pero los pilotos no tardan en llegar. Seguidamente la organización se reúne con los jurados en busca de una decisión. Al final se decide penalizar con puntos, pero no con la descalificación.

La mañana avanza y las regatas no empiezan. El briefing se convierte en una presentación en toda regla de los Race Master, los jurados, y los equipos. Incluso cada capitán debe decir unas palabritas en inglés para la parroquia. Bajo mi punto de vista, con las previsiones que se manejan para toda la semana (peores que malas), todas estas presentaciones y fotografías podían haberse realizado ayer en la ceremonia de apertura.

Pasadas las 10h se plantea el primero de los circuitos. 6 boyas!! Es una broma? Qué ha pasado con los circuitos alemanes de 12-14 boyas? No hay mucho tiempo para buscar una respuesta. Mientras dan la cuenta atrás en el briefing comienza a llover. La lluvia da paso a la tormenta, y la tormenta da paso al diluvio. Los boxes se inundan en un par de minutos.

Foto realizada por Hosrt Nebbe

Nos refugiamos en una megatienda que la organización tiene preparada. Los bancos en los que nos sentamos se hunden en la arena mojada y blanda. Y poco después empiezan a entrar litros y litros de agua por los extremos de la tienda que queda también inundada con varios dedos de altura.

Pasado el mediodía deja de llover. Se celebra un briefing en el cual nos dan una hora para poner en orden los boxes. Milagrosamente la tienda 2 seconds con todo el material dentro no se ha inundado, y las cometas, ropa y comida están a salvo. Aprovechamos para ir a la furgoneta, encender la calefacción, y tomarnos un café bien caliente. Tras haber cogido temperatura la vida se ve de otro color.

A la vuelta a la playa los boxes dan pena. Continúan encharcados. Los franceses acostumbrados a verse en estas situaciones han hecho surcos en la arena para drenar el agua. En unos minutos han construido una auténtica Venecia en su zona técnica, y el resto de equipos seguimos su ejemplo con estupendos resultados.

Nuevo briefing. Los 20 nudos de la mañana han desaparecido, aunque cualquier cosa puede pasar con la cantidad de nubarrones que se acumulan en la zona. Disponemos de 20 minutos de cuenta atrás, que entre pitos y flautas se quedan en 10, y por lo tanto no hay posibilidad de testear el circuito en condiciones. Sobre la pizarra el circuito es una ceñida y una empopada. Creo que la Peter Lynn Vapor 7.8m puede ser la talla adecuada. Sin embargo, de un simple vistazo la gente está sacando cometas en torno a 9m. No me quiero quedar atrás en la primera manga, así que opto por la Vapor 9.4m y me dirijo a la salida. Para llegar hay que atravesar una amplia zona totalmente encharcada. Un movimiento mas brusco de la cuenta en la vela o en la dirección del buggy y la derivada es de escándalo. Luego entramos en una zona embarrada en la que hay que remar para no quedarse clavado. Y finalmente llegamos la zona de arena seca y dunas. Con la cometa en el zenith una pequeña racha me levanta el culo del asiento. Me acabo de dar cuenta de que me he equivocado de talla. Miro hacia atrás buscando el box. Estoy lejísimos. Miro el GPS y quedan 5 minutos. Imposible volver al box, cambiar la vela y llegar a tiempo a la salida. Solo queda apretar los dientes y disfrutar.

La salida no tiene nada que ver con otras salidas de eventos pasados. Las dunas con sus subidas y bajadas, y la arena seca, dificultan técnicamente los movimientos en los minutos previos. El habitual tacto en las manos que se necesita para buscar los huecos, y mantener la formación del pelotón, tiene que ser ahora aún mucho mas preciso. 10, 9, 8, 7… veo un hueco al lado de la boya buena, y decido que ese es mi sitio para salir. Atravieso la línea de salida entre los 5 primeros pilotos, pero… hay algo que no funciona como siempre, la ceñida es mucho mas suave de lo habitual, casi un través. Incluso puedo ir al largo unos grados para coger mas velocidad. Sin duda el viento ha rolado unos grados y ha cambiado por completo la fisonomía de los rumbos. Ahí acaban las buenas sensaciones. Las primeras dunas me descolocan por completo. 9.4m son buenos para una ceñida, pero no para un través. Cuando llevamos poco mas de 100m recorridos mi culo está mas fuera que dentro del buggy, y comienzo a perder posiciones.

El resto de la manga discurre con la misma tónica. Cometa arriba, a las 11 e incluso 12, y frenando el buggy al entrar en las dunas aparentemente mas altas. Los 30 minutos de regata se me hacen interminables, y en mas de una, de dos y de tres ocasiones estoy a punto de salir despedido por el aire. De vez en cuando me pasa algún piloto como un obus, con cometa aún mas grande que la mia. Intento, sin conseguirlo, buscarle la lógica a como pueden aguantar mas de 10m sin salir eyectados del buggy. Hay algo que no cuadra. Para rematar la jugada, en la última vuelta quedo enmarañado en una montonera de líneas y cometas caídas en mitad de la chicane de meta perdiendo aún mas segundos. Resultado: puesto 37. Mejorable si ajusto la talla.

Vuelvo al box pensando en que la talla buena hubiese sido… ya no la Vapor 7.8m, sino incluso la Vapor 6.5m, puesto que la hipotética ceñida planteada en el circuito, ha sido mas un través ligeramente forzado.

Nuevo briefing. A penas hay cambios en el circuito. Unos ligeros retoques movilizando unos metros a un lado y a otro algunas boyas. Esto no es la Alemania de circuitos multiboya y completamente cambiantes que me esperaba. Estoy decidido a sacar la Vapor 6.5m, pero el viento ha subido, e incluso me comienzo a plantear salir con Vapor 5.4m. Las sensaciones de ir vendido con la 9.4m han sido tan malas, que prefiero hilar mas fino a nivel técnico y tener que remar, que jugarme el tipo en las dunas por ir pasado de talla. Así pues Vapor 5.4m a escena.

La salida situada en el mismo lugar que en la primera manga discurre de forma diferente. A escasos segundos de partir, varios pilotos cambian de boya, y se colocan a la derecha del pelotón logrando la prioridad. Yo mantengo mi posición, y me muevo ágil con la 5.4m. Debemos variar el rumbo para cederles el paso a los que vienen por la derecha. Giro a contraviento, y a remar. Estoy entre los 15 primeros. Puedo bajar la cometa sin riesgo de salir despedido del buggy, y además exprimir bien los frenos. Me pasan algunos buenos pilotos con velas mas grandes. No hay problema, cuento con ello. Voy disfrutando y a diferencia de la primera manga, encantando y divirtiéndome como un enano pasando y saltando entre las dunas. Salvo en momentos muy puntuales no echo de menos una talla mas grande. Incluso en alguna duna, los pies se me salen de las estriberas, y el buggy aterriza sobre una o sobre dos ruedas. No me imagino lo que pasaría con mas vela.

Todo va sobre ruedas hasta que en una de las boyas, situada entre charcos, dunas y arena blanda y mojada, me vuelvo a quedar a atrapado en una montonera de líneas y cometas plegadas. No es nada fácil salir, porque mi vela ha quedado arrugada y contraviento, y para colmo, no dejan de pasar pilotos. Levantar la cometa aquí, por mucha prisa que tenga, significaría meter en problemas a otros pilotos. Con minuto largo perdido, logro salir de la montonera y acabar la manga. Resultado: puesto 30. Soy optimista. Si logro una manga limpia el puesto es fácilmente mejorable.

Contrapronóstico en el siguiente briefing anuncian una nueva manga. Yo contento, el resto… no tanto. Son cerca de las 17h, y lo habitual en esta franja horaria es volver a casa. Sin embargo la organización conocedora de los malos pronósticos para los próximos días, quiere buscar la tercera manga para dejar validado el Europeo, por si a caso no pudiera disputarse ninguna otra manga mas debido a la mala climatología en los próximos días. El circuito es prácticamente el mismo. Creo que quieren ahorrar el máximo tiempo. Tan solo mueven ligeramente la chicane de meta, y la boya que ha provocado la montonera en la que he quedado atrapado en la segunda manga. Sin duda son los dos puntos negros de la jornada.

Comentando con los checos y daneses las tallas usadas, se quedan sorprendidos con mis escasos 5.4m. Eso me tienta a sacar la Vapor 6.5m, pero también contrapronóstico juego a ser conservador.

Nuevamente logro partir entre los 15 primeros. Voy disfrutando y arriesgando cada vez mas y mas en las dunas. Hasta que la estadística mas que ponerme los pies en el suelo me pone el culo en la arena. Las probabilidades de vuelco superan a las de mantener las tres ruedas en horizontal. El vuelco es a cámara superlenta. De hecho no me doy cuenta de que algo va mal hasta que oigo gritar a los pilotos que vienen por detrás. Aterrizo en el suelo sin ningún rasguño, y agacho la cabeza esperando a que el eje caiga encima de mi casco. Sin embargo la fatalidad ha decidido que con fastidiarme las tres mangas de la jornada ya tiene suficiente, y no considera necesario además arrearme un golpe de buggy en la cabeza.

Algunos de los pilotos que llegaban por detrás no han podido esquivar mis líneas ni mi cometa. Otra vez toca dejar pasar, sujetar la cometa, e ir corriendo hasta ella para desliar el bridaje de uno de los pilotos que se ha quedado enganchado con ella. Para cuando vuelvo a la palestra me he vuelto a quedar demasiado atrás. Resultado: puesto 33. Mantengo el optimismo. Con una manga sin incidentes el resultado hubiera sido mejorable.

A posteriori opino que 7.8m en la primera manga, y 6.5m en la segunda y tercera, me hubiesen dado mejores resultados. Pero sin duda los percances sufridos en las tres mangas fueron tanto o mas decisivos que la elección de talla.

La jornada acaba tarde y con polémica. Se celebra el último briefing del día, al que al igual que en el primero faltan numerosos pilotos. Están ya en el parking cambiándose de ropa, y dejando los buggys. Inicialmente serán todos penalizados, pero tras varias reclamaciones, las penalizaciones desaparecen. Para rematar, son las 18h y anuncian que los resultados tardarán por lo menos 2h mas, así que la entrega de premios no se puede realizar hoy. Eso mosquea a los primeros clasificados, que se quejan públicamente. Al pelotón no le sienta nada bien esas quejas. Se respira tensión. El Race Master convoca reunión de capitanes, donde se expone la situación, y se vota a favor de realizar la entrega de premios a primera hora del día siguiente. La decisión es unánime. Sin duda es una lástima por los primeros clasificados, pero ha sido un día duro para todos, y tanto pilotos como organización estamos deseando volver a casa en busca de una buena ducha y ropa seca.

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