3, 2, 1, GO!

El miércoles día 11 empieza de verdad el Mundial 🙂

Como todas las mañanas, lo primero que hace Iñaki cuando se levanta es preparar el desayuno y encender la TV. Nos pone una cadena donde salen los videoclips franceses de moda :mrgreen:

Tras el desayuno… mis queridos compañeros han decidido que me toque ser el capitán del equipo, lo cual quiere decir que todos los días a las 9h debo acudir puntual a las instalaciones del club local donde tienen lugar los Briefings de capitanes.

El primer Briefing del Mundial es bastante cisco, coincidimos allí los capitanes de Kite Buggy con los de otras clases. La organización no tarda en darse cuenta que ese sistema se cae por su propio peso. Después de varios minutos de briefing común, los pilotos de otras clases finalizan su reunión, y nos quedamos en la sala solo los capitanes de Kite Buggy. Nos indican la zona en la que se celebrará la competición, la localización de la zona técnica, el reparto de boxes, y que cada día que pase, deberemos cambiar de box. Hasta aquí lo de siempre. A nosotros nos toca compartir box con los suizos (2 pilotos), y comenzamos en el box 1, así que al día siguiente nos toca el número 2, y así sucesivamente. También nos informan del estado de la playa, y de las previsiones. Y nos explican una de las novedades del evento: para economizar el tiempo no habrá paso de lista en los briefings. Deberemos usar una tarjeta con nuestros datos que nos han dado en la confirmación de inscripción, y colgarla a primera hora de la mañana en un tablero que estará situado en la zona técnica. Uno de los secretarios de carrera revisará que las tarjetas estén en su sitio indicando que el piloto está en la playa. Por último nos citan a las 10:30h en la playa para comenzar el Briefing de Carrera.

Vuelvo al camping, recogemos todo el material y tiramos de los buggys hasta la zona técnica. Un paseo de unos 10 minutos. Llegamos con tiempo. Plantamos las Quechua 2 seconds y miramos al cielo. El día es gris y sopla viento moderado del SW, pero la playa… continúa destrozada. Murphy nos mira con una extraña sonrisa, y nos dice que ha estado de paseo estos días por Cherrueix 😦

Colgamos nuestras tarjetas en el tablero. Hay bandera roja (prohibido rodar), así que me doy un paseo por la zona de regatas. Profundas bañeras llenas de agua, baches, barro… Estoy tan tranquilo como si estuviera sentado en el sofá de mi casa. Opino que la playa está impracticable, y que en el Briefing someterán a votación correr o no correr, saldrá que no, y nos volveremos para el camping hasta que mejoren las condiciones en los próximos días.

No podía estar mas equivocado :twisted: En el multitudinario briefing ya hay pilotos con el traje seco puesto, arnés, casco y gafas de ventisca. Como nos digan que en 15 minutos comienza la primera manga, vamos a ir muy justos de tiempo para sacar todo el material, y ponernos el traje seco (con lo que cuesta).

El briefing comienza al estilo Koen: “good morning pilots” 😆 Para el belga no existe el termómetro. Todos los pilotos vamos abrigados, y él va en sandalias (sin calcetines, lo cual es de agradecer), pantalón corto  y forro polar que no tardará en sobrarle para quedarse en camiseta de manga corta. La sensación térmica puede ser fácilmente de 12ºC. Nos presenta a su equipo técnico, y nos explica que quiere comprobar a través de nosotros el estado real de la playa. Eso suena… a que nos vamos a mojar :mrgreen: Dará una salida en media hora, con la posibilidad de dar 3 vueltas al circuito que tiene preparado. Si las sensaciones son buenas, habrá un nuevo briefing, y posteriormente dará la salida para la primera manga oficial del campeonato.

Nos vestimos de las 3 mellizas. Si ponerse un traje seco en casa/bungalow ya es incómodo y laborioso, hacerlo a la intemperie con 12ºC , y en mitad de una playa llena de charcos ni os cuento. Iker por su parte llevará pantalón de esquí y peto náutico (aunque a lo largo del Mundial echará en falta un traje seco). El calzado, muy importante en condiciones de humedad y frío… cada uno a su bola :-P Nacho: escarpines y sandalias (seguro que ya os habrá hablado a todos de sus sandalias de Nueva Zelanda 😆 ). Iñaki zapatillas y calcetines. Iker igual. Y por mi parte calcetines, escarpines y zapatillas.

Mientras nos preparábamos han retirado la bandera roja, y los primeros pilotos comienzan a rodar para probar tallas, rumbos, ruedas… Levantan agua y barro allá por donde pasan. Las cometas no parecen demasiado grandes porque el viento entra moderado y racheado del SW. Nacho levanta su Vapor 3.8m, se desliza por la resbaladiza y estrecha zona técnica, cae al suelo tripa abajo y la cometa le arrastra todavía unos metros mas, hasta que logra frenar la cometa. Eso es empezar con ganas si señor!! 😉 No se ha hecho nada y el material sigue intacto… Iñaki e Iker salen con PKD Century II en torno a 3-4m, y yo salgo con Peter Lynn Vapor 4.5m.

Atravesar los primeros metros que separan nuestro box del circuito es como pasar por una trinchera embarrada. Las ruedas se pegan al lodo, y el buggy se tambalea debido a los baches que escupen agua sucia y barro. Bendito traje seco.

Me dirijo a la salida que va a ser de mentiras, porque simplemente es la antesala de 3 vueltas de reconocimiento, pero la sensación de estar al lado de 80 cometas y 80 buggys es muy especial y emocionante. Mi GPS marca 15 segundos para la salida y estoy colocado entre los primeros. Los espacios se estrechan y decenas de cometas se exprimen las unas contra las otras intentando buscar la mejor posición. Vueltas de reconocimiento si, pero aquí nadie quiere dar su brazo a torcer. Koen baja la bandera roja en la salida, y la sensación es impresionante. Salimos en una larga ceñida pero con mucha potencia.

Durante las 3 vueltas mis sensaciones son muy buenas. Similares a las de los circuitos de Fanö y Sankt Peter Ording la temporada pasada. El viento desciende y comienzo a ir corto obligándome a remar bastante en la ceñida. Estoy prácticamente casi todo el recorrido intercambiando posiciones con el campeón de la Liga Belga y compañero del equipo Peter Lynn: Julian Dietenes, lo cual dado su nivel me indica indirectamente que mi rendimiento no está siendo malo.

Tras las 3 vueltas de reconocimiento y una vez metidos en harina, sinceramente la playa no está tan mal. Todos volvemos a los boxes vestidos de hombres de barro, pero ha sido muy divertido.

Nuevo briefing. Confirman que la playa está practicable. Cuenta atrás y nueva salida. Subo talla hasta Peter Lynn Vapor 5.4m confiando en que lo racheado del viento no me juegue una mala pasada. Vuelvo a colocarme entre los primeros, y logramos una salida limpia y llena de adrenalina. Rodar al lado de tanta gente y tan buenos pilotos no tiene precio. El grupo se estira. Viajo cómodo al lado de gente muy buena, gente que está en el top20 del mundo. La Vapor se comporta a la perfección. Mis sensaciones son muy similares a las de la manga de reconocimiento, pero en estos circuitos kilométricos es muy difícil saber en que puesto te mueves. Depende de cómo interpretes los rumbos es posible que ganes o pierdas tiempo, y adelantes o pierdas puestos sin ser totalmente consciente de ello. No se si los pilotos con los que viajo me están doblando, o están intentando adelantarme. Como siempre he hecho cada vez que me cruzo con alguno de los compañeros les pego unos buenos gritos para animarles.

Finaliza la manga y volvemos al box aún mas manchados, es difícil reconocernos porque todos vamos de marrón.

Como siempre tras las mangas compartimos sensaciones, trucos… el corazón al llegar al box todavía bombea a toda velocidad y se va calmando progresivamente.

A diferencia de otros campeonatos este tiene un tempo diferente, hay mucho tiempo muerto entre regatas, muchos minutos de cuenta atrás, e incluso tiempo para ir a comer al bar que ha montado la organización. Tras la regata decidimos darnos una vuelta por el bar, y pasamos por delante de todos los stands publicitarios. Hay un periódico francés cubriendo íntegramente todo el Mundial, y tiene un autobús a modo de stand con un locutor hablando continuamente por megafonía contando las noticias del evento. Al pasar al lado comenta: “aparecen por la playa los pilotos de Kite Buggy”, y directamente nos pregunta qué tal se nos ha dado la primera manga disputada. Me señalo el traje seco que está totalmente embarrado. El locutor la caza al vuelo, y empieza a comentar las condiciones tan duras que hemos tenido. Nos reímos de camino a una de las mesas soleadas del bar para hacer tiempo secándonos un poco hasta la próxima manga.

Nuevo briefing, y nueva cuenta atrás. El cielo se oscurece y el viento ha bajado. Ha bajado mucho. Todos subimos talla. Salgo con Peter Lynn Vapor 7.8m. La salida vuelve a ser emocionante, crea adicción. La primera de las boyas tras la kilométrica ceñida supone el primer problema. Los pilotos que hemos tomado un rumbo mas abierto y rápido al girar a contraviento nos topamos a nuestra derecha con los pilotos que han tomado un rumbo mas cerrado y que viajan un poco mas lentos. Se lia parda.

Salgo de la montonera con varios segundos y puestos perdidos, pero al menos con la cometa y las líneas vivas sin que hayan tocado el suelo. La elección de 7.8m me parecen adecuados y recupero posiciones. Comienza a llover suave. Me viene a la memoria el granizo de la Liga Nacional en Zalduendo 🙂 pero unos segundos después… el temor mas ancestral de cualquier bretón (que el cielo caiga sobre su cabeza) se convierte en realidad. Nos cae el diluvio universal en plena regata. No se ve prácticamente nada. El viento rola y baja de intensidad. Las cometas se empapan, cogen peso, y no responden correctamente a las órdenes. Algunos pilotos deciden parar en boxes. Otros seguimos luchando en mitad de la vorágine hasta que suspenden la manga. No han pasado mas de los 2/3 del tiempo total, así que no cuentan los pasos por meta. La lluvia comienza a ceder. Me quito las gafas de ventisca, y puedo ver con claridad que la playa se ha convertido en un cementerio de cometas mojadas y sucias tiradas por el suelo, cuyos pilotos intentan levantarlas para volver a los boxes sin mucho éxito. Logro volver al box sin que mi cometa se caiga, sin embargo con simplemente posarla sobre el suelo para recogerla de inmediato, la cometa se pringa de barro.

Los quads de la organización tienen que hacer horas extra para rescatar a las decenas de pilotos que están desperdigados por toda la playa. Tras ello, llamada a briefing. Nos dicen que la previsión es de mas lluvia, y que la playa en ese momento no está practicable, así que finaliza la jornada con una sola manga disputada. Recogemos todo el material, y nos damos una pateada de mas de 2km hasta la zona limpia de Kite Buggy, donde la organización tiene preparadas varias mangueras para limpiar el material. Aprovechamos y le damos un buen lavado a los trajes secos, a los arneses y a los buggys.

Tras concluir metemos las bolsas de cometas en la furgo de Iñaki. El resto volvemos a pata. Se me olvida el arnés en la zona de limpieza y tengo que volver. Nacho y compañía siguen de camino al camping. Para cuando llego al camping están todos de cachondeo pasada la tensión del primer día de competición. Bromean sobre la publicación de las clasificaciones, que si estamos descalificados, que si hemos llegado los últimos… todo para despistarme hasta que me dan la noticia de que he quedado en el puesto 16 😉 Para mi un puesto muy muy muy bueno. Menos mal que están cansados porque sino fijo que son capaces de meterme a la ducha vestido 🙄

Una vez en el bungalow comienza el ritual de quitarse los trajes secos. Los colgamos para que se aireen en el porche, y comienza el turno de duchas. Tras ello limpieza minuciosa de las cometas, cascos… Dentro ponemos la calefacción, y como si fuera un belén de navidad colocamos nuestras figuritas alrededor del calor: zapatillas, escarpines, cascos, arneses… Mientras tanto hacemos recuento de las bajas: cometas, líneas… y en mi caso el GPS ha muerto ahogado (RIP).

Intentamos contagiar a los compañeros una costumbre que tenemos desde que empezamos a asistir a este tipo de eventos en 2006: acudir a la entrega de premios del día. Hemos estado partiéndonos el cobre con los mejores pilotos del mundo, en la misma playa, bajo el mismo viento. Lo hemos hecho lo mejor que hemos podido, no ha sido fácil, así que… que menos que ir a la entrega de premios a aplaudir y a reconocer el esfuerzo y la habilidad demostrada a los que mejor se lo han currado durante la jornada 🙂

Tras la ceremonia de entrega de premios hay una cena tipo buffet para la cual los pilotos tenemos pase gratis. Es multitudinaria, coincidimos todas las clases, voluntarios… no es nada del otro mundo, así que nos ponemos ciegos de langostinos con mayonesa, el nombre del resto de viandas muy posiblemente no se incluyan en ningún diccionario de español.

Hacia media noche la cama nos espera, no sin antes echar un vistazo al oscuro cielo que amenaza mas lluvia.

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